Un expositor de suelo es el mueble que tu marca consigue fuera del lineal: en la entrada, en el pasillo central, en una cabecera de góndola o junto a la caja. Se apoya directamente en el suelo de la tienda, carga más producto que un expositor de mostrador y se ve desde el fondo del pasillo.
También es la pieza de PLV que más falla cuando se encarga solo por el aspecto, porque lo que la hace funcionar casi nunca sale en el render.
En Euromon PLV diseñamos y fabricamos expositores de suelo en todos los materiales, para tiendas de todo el mundo desde Barcelona. El de Álvarez Gómez de la portada, lacado en amarillo y con baldas transparentes para la gama de Agua de Colonia Concentrada, es uno de ellos. Antes de proponer un material preguntamos siempre lo mismo: qué va a cargar, cuánto tiempo va a estar en la tienda, en qué hueco va y cómo llega hasta allí. Este post repasa esas preguntas una a una con proyectos nuestros.
Cuándo compensa un expositor de suelo
Compensa sobre todo en cuatro casos.
- La gama no cabe en el lineal. Una marca con colonias, geles, cremas y formatos de viaje necesita varias alturas para enseñarlo todo junto, y en la estantería le dan un palmo.
- El producto es grande o pesado. Neumáticos, botellas o cajas de regalo no caben en un sobremesa.
- Quieres un sitio que no es tu lineal. La entrada, la zona de temporada o el final de un pasillo, donde el cliente todavía no ha decidido qué va a comprar.
- Lanzas una novedad. En un mueble propio se ve mucho más que entre los productos de siempre.
Si el producto es pequeño y se compra por impulso junto a la caja, suele funcionar mejor un expositor de mostrador. Lo explicamos con medidas en el post sobre el expositor de mostrador para farmacia. Y si la tienda no te cede suelo, queda destacar en la propia estantería con regletas y marcos de lineal.
Lo que va a cargar decide la estructura
Lo primero que preguntamos es qué va en el expositor y cuánto pesa con la carga completa. Una balda que aguanta cajas de cartoncillo no aguanta botellas de vidrio, y esa diferencia no se aprecia en un render.
El carro que hicimos para Continental lo deja claro. Lleva dos pisos de neumáticos de turismo colocados de canto sobre una estructura de tubo de acero con ruedas, para poder moverlo lleno. Con ese peso, y con el mueble desplazándose cada vez que se limpia o se repone, la estructura tiene que ser metálica.

Con producto pesado pedimos el peso de cada referencia y cuántas unidades van por balda en la carga inicial, que es cuando el mueble más sufre. También importa si el cliente coge el producto desde arriba o lo saca de frente, porque eso fija el fondo y la inclinación de cada balda. Y si el mueble se va a mover, las ruedas y el freno entran en el diseño desde el primer boceto.
Cuánto tiempo va a estar en la tienda
Esta pregunta separa el cartón del resto. Un expositor de cartón es la opción más económica para una campaña de unas semanas o de pocos meses, viaja plano y se retira sin dejar estructura. Un mueble permanente de DM, madera o metal cuesta más por unidad, pero aguanta años y se amortiza campaña tras campaña.
El carro de mercado de Kinder muestra que la respuesta no siempre está clara al empezar. La primera versión se fabricó en cartón, con su toldo, sus tres baldas y sus ruedas decorativas. En tienda se desgastaba mucho, porque es un mueble que tocan los niños, y las tiradas siguientes del mismo carro se hicieron en madera. El diseño se mantuvo y cambió el material. Por eso, además de cuánto tiempo va a estar, preguntamos cuánto lo van a usar.

Entre los dos extremos hay un punto intermedio, el cartón de gama alta con refuerzo interior y acabados cuidados, que aguanta más que una campaña corta. El expositor de suelo semipermanente que fabricamos para Lancaster es de este tipo.
| Material | Cuándo encaja en un expositor de suelo |
|---|---|
| Cartón | Campañas, lanzamientos y despliegues en muchas tiendas a la vez |
| DM y madera | Permanente, con entrega en plano y montaje sin herramientas |
| Metal | Permanente, con mucho peso, mucho uso o gráfica que cambia cada campaña |
| Mixto | Cuando cada parte del mueble pide un material distinto |
Cuando el expositor es permanente
Un mueble permanente pasa años en la misma tienda, y el equipo de la marca lo ve en cada visita. Por eso los acabados cuentan más que en una campaña.
El de Fever-Tree combina una estructura de acero negro, con laterales de malla perforada en la parte alta, y cabecera, frentes de balda y zócalo en acabado roble. El metal carga los packs de botellas y el acabado roble viste lo que el cliente ve de cerca.

En un mueble de metal, la cartelería en vinilo imantado se cambia en cada campaña sin tocar la estructura. Conviene serigrafiar el logo debajo del imán, porque a veces otra marca aprovecha el mueble y le pone su vinilo encima.
La luz es otro recurso habitual en permanentes, con un perfil LED en las baldas o una cabecera retroiluminada, como en el mueble de maquillaje que hicimos para Dermacol. Va siempre conectada a la corriente: en tienda nadie va a estar cargando baterías. Y en perfumería y cosmética, el probador necesita un sitio fijo a la altura de la mano. El de Álvarez Gómez lo lleva en la balda superior.
El sitio de la tienda manda en la huella
Un mismo expositor de suelo no rinde igual en una isla del pasillo central que contra una pared. Por eso preguntamos dónde va y cuánto suelo hay de verdad, medido en la tienda.
Para Go Dream hicimos el mismo mueble en dos anchos. El estándar tiene siete baldas con cinco frentes de cajas regalo cada una. La versión estrecha tiene cinco baldas con tres frentes, entra en huecos donde la otra no cabe y lleva una cabecera con gráfica de temporada que se cambia sin tocar el mueble.

Si el mueble va en isla se ve desde todos los lados, y necesita producto y gráfica en más de una cara. La torre Connect de Wonderbox, toda de metal, tiene cuatro caras con cinco baldas cada una. Contra la pared basta con una cara y se puede ganar altura. Los formatos altos y estrechos tienen su propio post, el del expositor de torre, y si el hueco es mínimo, el de expositores para espacios reducidos.
Cómo llega a la tienda y quién lo monta
Un expositor de suelo montado viaja casi vacío, y se paga mucho transporte por muy poco mueble. Por eso casi siempre lo diseñamos para que viaje plegado o en piezas planas, y en el briefing decidimos quién lo va a montar.
El de Aoste, para los snacks de charcutería de Justin Bridou, es de tablero de madera fino y se monta por encaje, sin herramientas. Plegado se queda en un volumen plano, como se ve a la derecha de la foto. El carro de Continental de más arriba hace lo mismo en metal. En un mueble de dos metros que diseñamos para Arcos, compactar la base y las bandejas permitió meter unas ocho unidades por palé en plano, frente a unas dos si viajaran montadas.

Hay tres maneras de que el expositor llegue a su sitio:
- Plano, y lo monta la tienda. Es lo más barato de transportar, y obliga a que el montaje sea sencillo y venga explicado en la propia pieza. Lo contamos en el post sobre el expositor de cartón automontable.
- Montado y cargado. El cartón permite enviarlo listo para colocar, con el producto dentro.
- Instalado por nuestro equipo. Útil cuando la pieza es grande o entra en muchas tiendas a la vez.
Enviamos desde Barcelona a cualquier país. Los expositores permanentes de metal de Goodyear, por ejemplo, se entregan en Bélgica, Alemania o Eslovenia, entre otros mercados.
Plazos y mínimos de un expositor de suelo
El mínimo se cuenta por referencia: 200 unidades en suelo de cartón y 100 unidades en suelo permanente. Cada versión cuenta como una referencia distinta, aunque solo cambie la gráfica.
Pasar el presupuesto nos lleva unas dos semanas desde que llega el briefing, y el prototipo, otras dos semanas desde que se aprueba el diseño. La producción en cartón lleva entre 30 y 45 días desde la aprobación de las artes finales, y la de un permanente, entre 45 y 60 días desde que están aprobadas las artes finales y validado el prototipo. Desglosamos cada fase en la guía sobre el lead time de fabricación de expositores personalizados.
Qué necesitamos para presupuestarlo
- Unidades por referencia, o el escalado que estás manejando.
- Muestras del producto. Si no puedes enviarlas, medidas exactas, aunque con la muestra el alojamiento se diseña sobre el producto real.
- La altura máxima de palé.
- Dónde va en la tienda y cuánto suelo hay.
- Cuánto tiempo va a estar.
- Quién lo monta y si viaja cargado.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un expositor de suelo? No tenemos precios de catálogo, porque todos los proyectos son a medida. El precio depende del material, de la complejidad y de las unidades, y baja a medida que sube el volumen. Con el briefing te pasamos el presupuesto en unas dos semanas.
¿Cuál es el pedido mínimo? 200 unidades por referencia en cartón y 100 en un expositor de suelo permanente.
¿Qué medidas tiene un expositor de suelo? No hay una medida estándar. La marcan el hueco que te da la tienda y la altura máxima de palé, por eso son dos de las primeras cosas que preguntamos.
¿Se puede cambiar la gráfica sin cambiar el mueble? Sí. En metal, con vinilo imantado; en cualquier material, con cabeceras y paneles pensados para sustituirse, como el de temporada del Go Dream estrecho.
¿Lo entregáis montado? Como prefieras: en plano para montar en tienda, montado y cargado, o instalado por nuestro equipo. Enviamos desde Barcelona a cualquier país.
¿Tienes un expositor de suelo en mente?
Cuéntanos qué producto va, en cuántas tiendas, cuánto tiempo y para cuándo, y te decimos qué formato y qué material encajan con ese presupuesto y ese plazo.





