En perfumería, el expositor compite con el propio producto. El frasco ya es un objeto de diseño y el packaging ya comunica lujo por su cuenta. El expositor tiene que sumar sin robar protagonismo.
Eso convierte el diseño y fabricación de PLV para perfumería en una disciplina bastante distinta de la del gran consumo. Cambia el material, cambia el nivel de acabado exigido y cambian los plazos.
En Euromon PLV llevamos 30 años fabricando expositores para este canal, para firmas como BOSS, Calvin Klein, Lancaster, Chloé, Rabanne o Parfums Saphir. Esto es lo que hemos aprendido por el camino.
Por qué la perfumería no se diseña como el resto del retail
Hay cuatro condicionantes que aparecen en casi todos los proyectos de este canal y que conviene tener sobre la mesa desde el primer día.
El producto es pequeño, caro y fácil de robar. Un frasco de 100 ml cuesta lo que una compra semanal del supermercado y cabe en un bolsillo. Eso obliga a decidir pronto qué va expuesto, qué va en tester y qué se guarda en el mostrador.
El frasco manda. El expositor es el marco, no el cuadro. Cuando la estructura compite con el producto en color o en volumen, la marca lo rechaza en la primera revisión.
El retailer tiene la última palabra. El espacio en Douglas, Primor o El Corte Inglés se negocia, y viene con medidas, alturas y a veces materiales impuestos. Un diseño que no cabe en el planograma acordado no se llega a fabricar.
La fecha no se mueve. Un lanzamiento de fragancia se coordina con campaña de medios, con la salida en prensa y con Navidad o San Valentín. Si el expositor llega tarde, llega para nada.
Cómo es el proceso de diseño y fabricación de PLV para perfumería
El recorrido es bastante estable. Conocerlo ayuda a saber en qué punto se puede aún cambiar de opinión y en cuál ya no.
1. Briefing
Lo que necesitamos saber antes de dibujar nada: referencias exactas a exponer (con sus medidas y pesos reales), ubicación en tienda, número de puntos de venta, fecha de implantación y presupuesto por unidad.
El dato que más se olvida es el peso. Un expositor de suelo cargado con veinte frascos de vidrio pesa mucho más de lo que la gente calcula, y eso condiciona la estructura entera.
2. Concepto y diseño
Trabajamos sobre la gráfica de campaña que ya tiene la marca. En perfumería casi nunca se parte de cero: hay un universo visual definido por la agencia y el expositor debe entrar en él sin desentonar.
Aquí se deciden las cosas que después son caras de cambiar: número de niveles, si hay glorificador, si el producto se toca o no, y si la pieza es de campaña o permanente.
3. Prototipo
Es el paso que nadie debería saltarse. Fabricamos la pieza real, en el material definitivo, y se carga con producto de verdad.
Nuestro plazo de prototipo es de 1 a 2 semanas. Casi siempre aparece algo: una balda que no aguanta, un alveolo que aprieta demasiado, un reflejo que mata la gráfica.

4. Producción
Con el arte final aprobado y el prototipo validado, entra en fábrica. Los plazos varían mucho según el material, y los detallamos más abajo.
5. Logística e implantación
Desde Barcelona servimos a toda Europa y al resto del mundo. En perfumería trabajamos bastante la entrega montada y cargada, porque el personal de tienda no siempre tiene tiempo ni ganas de montar nada.
Cuando la pieza es grande o va a varias tiendas a la vez, hacemos también la instalación en punto de venta.
Materiales: cuándo usar cada uno
No hay un material mejor. Hay un material adecuado para cada combinación de duración, volumen y presupuesto.
Metacrilato
El rey del mostrador de perfumería. Transmite lujo, deja pasar la luz y permite podios y glorificadores que elevan el frasco sin taparlo. Lo desarrollamos en detalle en nuestra página de expositores de plástico y metacrilato.
Es lo que usamos en los podios de la colección euphoria de Calvin Klein: metacrilato macizo teñido en lila, rosa y amarillo, cada uno serigrafiado con el nombre de su elixir, sobre bandeja espejo.
Su límite es el precio y el peso: para expositores de suelo grandes se encarece rápido.
DM lacado
El caballo de batalla del expositor permanente. Aguanta años, admite lacados a cualquier color y acepta fresados para alojar el producto.
Los posicionadores de Lancaster Sun Beauty son un buen ejemplo: base de DM lacado naranja con el nombre de la variante serigrafiado, y encima un inserto de metacrilato blanco que aloja el producto.

Cartón premium
El cartón en perfumería tiene mala fama injustamente. Con laminado mate, reservas de barniz brillo y refuerzo interior, da un resultado que sorprende.
La columna de BOSS Bottled Beyond es cartón compacto laminado en negro mate con la tipografía en barniz brillo. De lejos nadie diría que no es un mueble.
Es la opción para campañas de 4 a 12 semanas con volúmenes medios o altos.
Metal
Para piezas permanentes de mucha rotación o mucho peso. Se combina bien con vinilo magnético cuando el mismo mueble tiene que cambiar de marca entre campañas, sin tirar la estructura.
Mixto
En la práctica, la mayoría de proyectos de perfumería acaban combinando. El expositor de BOSS lleva cuerpo de cartón, módulo superior vinilado con vinilo efecto piel, posicionador de metacrilato efecto hielo y una medalla de metacrilato efecto espejo en el canto.
Cada material hace lo que mejor sabe hacer.
Los detalles que marcan la diferencia
Entre un expositor de perfumería correcto y uno que la marca enseña orgullosa hay cuatro o cinco decisiones pequeñas.
El glorificador. Un alzador que separa el frasco protagonista del resto de la gama. Cuesta poco y cambia por completo la jerarquía visual del conjunto.
El código de color por variante. Cuando una gama tiene cuatro referencias parecidas, dar a cada una su color en el posicionador ahorra al cliente el trabajo de leer etiquetas. Lancaster lo lleva al extremo, con el claim de eficacia serigrafiado en cada pestaña.

La zona de testers. Casi obligatoria en perfumería, y casi siempre mal resuelta. El tester tiene que estar accesible pero sujeto: un troquel ajustado al producto y una tapa de metacrilato resuelven el 90% de los casos.

El acabado del canto. Es donde se nota la diferencia de precio. Una medalla de metacrilato efecto espejo embutida, un canto lacado en vez de canteado, una serigrafía en lugar de un vinilo.
La luz. Un perfil LED en las baldas multiplica el impacto, sobre todo en corners de maquillaje. Va siempre a red eléctrica, nunca a pilas: una campaña de tres meses se come cualquier batería.
Plazos y volúmenes: los números reales
Estos son nuestros plazos habituales, contados desde que tenemos el arte final aprobado.
| Tipo de pieza | Plazo | Desde |
|---|---|---|
| Prototipo | 1-2 semanas | Diseño aprobado |
| Cartón (campaña) | 30-60 días | Arte final aprobado |
| Permanente (DM, metal, metacrilato) | 45 días | Arte final y prototipo validados |
En volúmenes, trabajamos desde 100-200 unidades. Por debajo de esa cifra el coste del troquel o del utillaje se reparte entre tan pocas piezas que el precio unitario deja de tener sentido.
Para expositores de cartón de campaña, la tirada se vuelve realmente competitiva a partir de unas 1.000 unidades en suelo y 2.000 en sobremesa.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un expositor de perfumería?
Depende sobre todo del material y del volumen. Un glorificador de mostrador en metacrilato y una torre de suelo permanente en DM lacado con luz pueden separarse por un factor de treinta. Con las referencias, el número de tiendas y la fecha, damos precio en pocos días.
¿Se puede reutilizar el expositor en varias campañas?
Sí, y es lo que recomendamos para piezas permanentes. La estructura se diseña neutra y solo se cambian las gráficas y los posicionadores en cada campaña. Con vinilo magnético el cambio lo puede hacer el propio personal de tienda.
¿Trabajáis a partir del diseño de nuestra agencia?
Habitualmente sí. Recibimos el universo gráfico de campaña y nos encargamos del desarrollo técnico: estructura, ingeniería, prototipo y producción. También diseñamos desde cero cuando la marca no tiene concepto previo.
¿El cartón da el nivel para una marca de lujo?
Con los acabados adecuados, sí. Laminados mate, reservas de barniz, texturas y refuerzos interiores permiten resultados que compiten con materiales rígidos a una fracción del coste. El proyecto de BOSS Bottled Beyond es cartón.
¿Podéis instalar los expositores en tienda?
Sí. Desde Barcelona servimos a toda Europa y al resto del mundo, y ofrecemos instalación en punto de venta, algo especialmente útil cuando la implantación es simultánea en muchas tiendas.
Hablemos de tu próximo lanzamiento
Cada marca es única. Cada expositor también. Si tienes una campaña de perfumería en el horizonte, cuéntanos qué producto es, cuántas tiendas y para cuándo, y te decimos qué se puede hacer con ese presupuesto y ese plazo.
Cuéntanos tu proyecto y lo vemos.





